Con tan solo 15 años, Lamine Jamal ha sido convocado por el primer equipo del FC Barcelona para disputar un partido oficial de LaLiga. En México, el portero Fernando Hernández hizo su debut con los Rayados de Monterrey tras una lesión del arquero titular. Lo curioso de esto, es que Fernando jugó su primer partido en primera división con 25 años cumplidos.

Lamentablemente, lo que puede parecer un caso aislado, no lo es. Si nos proponemos el ver a detalle los banquillos de cada uno de los equipos de la Liga MX, encontraremos muchos casos como el de Hernández. Tomemos como ejemplo los suplentes del Monterrey frente a Mazatlán. La cantidad de canteranos es grande: Axel Grijalva, Fernando Hernández, Iván Tona y Ángel Zapata fueron convocados para el encuentro, pero ninguno recibió minutos. Todos los anteriormente mencionados rondan una edad de entre 22 a 25 años; sin embargo, si se suman los minutos que han jugado cada uno en primera división, el resultado no llega ni a 100.

Ahora, analicemos casos en el fútbol europeo, específicamente de la liga española. Si siguen de cerca LaLiga, seguramente han escuchado hablar de nombres como los de Pedri y Gavi. Los mediocampistas son los pilares del FC Barcelona, uno de los equipos más importantes de España. Desde su debut, ambos: rondan los 100 partidos jugados de primera división, jugaron un Mundial como titulares y ya han disputado encuentros de Champions League. Sorprendentemente, aún con toda esta experiencia, ninguno rebasa la edad de 20 años. ¿Recuerdan la última vez que tuvimos un jugador así de experimentado a tan corta edad en México? yo tampoco.

En este país estamos necios con que los jugadores deban pasar un proceso en la liga mexicana antes de poder dar el salgo a Europa. Por este tipo de cosas, César Montes se fue al Espanyol hasta que tuvo 25 años. El “Cachorro” empezó a despuntar con 18/19 años, pero por tener que “cumplir procesos”, tardó 6 años en irse al viejo continente. Aquí también entran factores como el precio al que los empresarios mexicanos quieren vender a sus jugadores estrella; buscan sacar 10 millones por alguien que, a lo mucho, vale 5. Por obvias razones, los equipos europeos prefieren irse a Brasil y Argentina a buscar talento, con el fin de utilizar esos 10 millones en comprar a 2 o 3 jugadores con mejor nivel que los jóvenes mexicanos.

Tampoco estamos pidiendo que se hagan las cosas como se hicieron como Diego Lainez. Pocos tienen la capacidad de lograr adaptarse después de dar un salto tan grande. Diego no fue uno de ellos. Se debe buscar un equilibrio entre la experiencia y la juventud. Darles minutos en sus primeros años para que poco a poco se vayan familiarizando con el fútbol de primer nivel. ¿Cómo quieren que un joven demuestre su potencial si lo meten 3 minutos por partido?

La mejor opción para proteger la portería mexicana en el siguiente mundial ya tiene 37 años; el segundo en la lista, Carlos Acevedo, cumplirá 28 este año y solo ha jugado 5 partidos con la selección nacional en toda su carrera. Quizá Fernando Hernández era el portero que necesitábamos, pero debutó a los 25. Con esa edad, es más factible que el hambre por triunfar se haya perdido hace rato. Fernando sabe que por enfrente de el hay porteros con menos edad y más experiencia, y eso es lo que buscan los clubes.

Hasta que no se resuelva este problema, México nunca llegará a ser una potencia en el fútbol. Pasarán años para volver a escuchar de un nuevo Hugo Sánchez, o del próximo Rafa Márquez. En Europa, Sudamérica, África, Canadá y Estados Unidos tienen mínimo 3 promesas menores a 20 años. ¿Y México para cuándo?

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