Un estadio azteca lleno de mexicanos apoyando a Cruz Azul, ya no importaba el color, todos estaban con los cementeros por la gloria continental. Esto ocurrió en la Copa Libertadores de 2001, cuando Cruz Azul se convirtió en el primer equipo mexicano en estar en la final de esta competición. Pero el camino no fue nada sencillo, partiendo desde el punto que los equipos mexicanos para entonces no tenían pase directo a esta copa.
Por lo tanto, la máquina tuvo que jugar primero la llamada pre-pre-libertadores que constaba de 5 equipos mexicanos enfrentándose todos contra todos, los dos con más pts. avanzaban, Atlante y Cruz Azul lo hicieron en ese momento. Pero eso no era todo, ahora tenían que jugar la pre-libertadores en donde se enfrentaban 2 equipos venezolanos y los 2 mexicanos que habían pasado, todos contra todos en un formato de partidos dobles, es decir, ida y vuelta y los 2 con más pts. ahora sí, formarían parte de los 32 equipos que buscaban la gloria continental. En esa ocasión Cruz Azul pasó junto con la escuadra venezolana Deportivo Táchira, Atlante se quedó en el camino.
En la fase de grupos los celestes demostraron estar a la altura y se clasificaron a la siguiente ronda como líderes de grupo con 13 pts. Ya en los octavos de final viajaron a Paraguay para medirse ante el Cerro Porteño, que les ganó 2-1 la ida, pero a la serie le quedaban 90 minutos y se jugarían en el azul, donde con suma superioridad los capitalinos le pasaron por encima 3-1 al equipo paraguayo, de la mano de un diferente, un goleador nato que había llegado de préstamo solamente para jugar la fase final de la libertadores, hablo de José Saturnino Cardozo.
Llegaron los cuartos de final y enfrente se encontraron a un gigante argentino, el River Plate que los recibió en el monumental de la forma más hostil posible como acostumbran a hacerlo sus hinchas, pese a eso, Cruz Azul sacó el empate 0-0, llevándose la definición de la serie a tierras mexicanas. Para entonces todo México tenía su atención puesta en la máquina y entonces el equipo migró del estadio azul al estadio azteca, casi 100 mil espectadores apoyando al equipo, algunos incluso le iban a otro club, pero ese día todos eran celestes. 3-0 le ganaron a River con Palencia y Cardozo como protagonistas, una dupla que estaba conquistando Sudamérica.
Rosario Central fue el rival de semifinales, otro equipo argentino al que despacharon 2-0 en la ida con un estadio azteca abarrotado, pero la vuelta en Argentina con una hinchada tan metida y apasionada resultó un verdadero calvario para los de la noria que finalmente sacaron el empate 3-3 y avanzaron a la gran final.


180 minutos separaban a Cruz Azul del título, pero el rival era un gigante del continente, Boca Juniors, con una plantilla en la que destacaba el histórico Juan Román Riquelme y el Chaco Giménez que recién iniciaba su carrera. Aunque los celestes habían demostrado no intimidarse con nadie, en el partido de ida fueron derrotados 1-0, aún quedaba una esperanza, aunque se veía poco probable, la misión ahora era remontar en la intimidante bombonera. Cruz Azul le jugó al tú por tú a Boca, fue un partido parejo en el que los dos equipos tuvieron oportunidades. Palencia fue el único que capitalizó la oportunidad y marcó el 1-0, alargando el drama a la tanda de penaltis.
Ahí Cruz Azul se vio superado fallando 3 penales, que terminaron con el sueño celeste y le dieron el título a Boca. Pero Cruz Azul no se fue con las manos vacías, se habían ganado el apoyo de todo un país y el respeto de toda América.

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